Buenas noches, aquí os dejo una visión bastante completa de lo que es la fibrosis quística y su abordaje fisioterapeútico. Un saludo¡
FIBROSIS
QUÍSTICA Y FISIOTERAPIA RESPIRATORIA.
DEFINICIÓN
La fibrosis
quística, es una enfermedad hereditaria autosómica recesiva, (2,9) que se caracteriza en esencia por ser una enfermedad
multisistémica, y por la elevada morbilidad de la afectación respiratoria,
causa principal del pronóstico severo de este padecimiento.(6,9)
EPIDEMIOLOGIA
La fibrosis quística, es la enfermedad genética grave más
frecuente en las poblaciones Caucásica (1,3,9,10). En Europa encontramos un caso por cada 25.000 recién
nacidos (1). En 1999 se iniciaron programas de detección precoz
en varias autonomías españolas (2,8). A raíz de estos programas de cribado se estimaron en
España una incidencia de 1/4000-5000 nacidos vivos (2). Hoy en día la incidencia se sitúa entre 1/2500-1/6000 recién nacidos
vivos (1). Registros de las distintas comunidades proporcionan
cifras que oscilan entre uno de cada 6496 recién nacidos en Cataluña y uno por
cada 4500 en Castilla y León (1). Según la Federación Española de Fibrosis Quística 1
de cada 35 habitantes es portador sano de la enfermedad. (11)
FISIOPATOLOGIA.
La fibrosis quística, es una enfermedad de transmisión
autosómica recesiva, donde la anomalía genética se sitúa en el gen CFTR,
(regulador de la conductancia transmembrana de la fibrosis quística) localizado
en el brazo largo del cromosoma 7. Este
gen, codifica la proteína CFTR, la cual se trata de un canal de cloro que
interviene en el equilibrio hidroeléctrico intra-extracelular (3,4,9) , que jugará un papel fundamental en la excreción
adecuada de fluidos en las glándulas exocrinas de nuestro cuerpo : páncreas,
glándulas sudoríparas, hígado, aparato respiratorio, intestino y aparato reproductor.(6) La anomalía en
la proteína CFTR es responsable de un
defecto de hidratación de las secreciones exocrinas, y de un exceso del sudor.
Se trata de una enfermedad multisistémica que afecta sobre todo a los sistemas
respiratorios, pancreático, digestivo y genital.(3,12)
En el ámbito pulmonar, la proteína CFTR anómala, hace
que en las células epiteliares en lugar de haber un trasporte activo de cloro
desde insterticio hacia la luz y de absorción de sodio en dirección opuesta,
suceda lo contrario, produciendo una dificultad en la excreción de cloro y una
reabsorción mayor de sodio, que da lugar a una hiperviscosidad de moco que
deteriora el aclaramiento mucociliar. Se produce obstrucción bronquial y una
respuesta inflamatoria anormal con susceptibilidad a la infección endobronquial
por bacterias especificas. (2,9,13)
El fallo funcional de los canales de CFTR del cloro en
las glándulas sudoríparas de los enfermos con fibrosis quística, causa una pérdida
en exceso de cloro y sodio por el sudor (6)
Con respecto a la fisiopatología del resto de
glándulas exocrinas, se podría decir, que es el resultado de la disfunción de
los canales CFTR en las otras glándulas, que cursa con formación de secreciones
espesas y viscosas difíciles de expulsar al exterior. Las consecuencias finales
de la fisiopatología en cada órgano originan el conjunto de síntomas que constituyen
la fibrosis quística como enfermedad. (6)
MANIFESTACIONES CLÍNICAS. SÍNTOMAS Y
SIGNOS.
Manifestaciones respiratorias.
La importante morbimortalidad de esta enfermedad, está
relacionada con la afectación pulmonar y sus complicaciones, que son
responsables del 90-95% de los fallecimientos
de los pacientes que la padecen. (2–5,8,9) Por ello los principales problemas de esta enfermedad
se localizan en el sistema respiratorio.(7,9,13,14)
La edad de comienzo de los síntomas respiratorios es
muy variable. En el lactante, puede iniciar con clínica de tos seca persistente, clínica de bronquiolitis, a veces
fuera de una época epidémica o tos pertusoide. Los niños preescolares pueden
referir una tos blanda, emetizante y episodios de broncoespasmo. Con el
incremento de la edad, las manifestaciones respiratorias se van haciendo más
llamativas, especialmente cuando se desarrollan bronquiestasias. (2,15) Otros niños pueden permanecer asintomáticos hasta los
diez o veinte años de vida. (9)
Algunos pacientes sufren neumonías de repetición,
acompañadas en muchas ocasiones por signos de hiperinsuflación pulmonar. Otros
se consideran asmáticos de mala evolución. De un 25% a 50¨% de los enfermos
pueden cursar con hiperactividad b-ronquial. Un alto porcentaje de los
pacientes con fibrosis quística presentan problemas sinusales a lo largo de su
enfermedad, ya que más del 95 % de estos presentan opacificación de los senos
paranasales. (2,13,15) La presencia de pólipos varía entre un 10- 36% en
niños a partir de 5 años, siendo sus síntomas más frecuentes la obstrucción
nasal y los ronquidos, aunque un porcentaje elevado de los pacientes están
asintomáticos. La presencia aislada de pólipos nasales, sinusitis o mucocele
obliga a descartar la presencia de fibrosis quística.(8,13)
La auscultación pulmonar dependerá del grado de
obstrucción bronquial, siendo lo más frecuente encontrar estertores crepitantes
al final de la inspiración y espiración y sibilancias espiratorias. (8,13) En la radiografía de tórax se evidencia una
hiperinsuflación pulmonar o infiltrados alveolares, pudiendo ser normal en los
niños pequeños con enfermedad leve. (8,13)
Las acropaquias aparecen con la progresión de la
enfermedad y muchas veces en relación con la gravedad (13,15). Los niños con enfermedad avanzada pueden presentar
cianosis central y disnea incluso en reposo. (13)
Curiosamente,
los pulmones del recién nacido son histológicamente normales, sin embargo, en los primeros meses de vida algunos
pacientes desarrollan colonización bacteriana crónica endobronquial. En la fase
inicial es característica la presencia de Haemophilus influenzae y/o
Staphylococcus aureus. (9,16).
Sin embargo, los síntomas que más caracterizan a la
fibrosis quística son la tos repetitiva y expectoración abundante, es decir,
una enfermedad respiratoria crónica con exacerbaciones. (6)
Con respecto a la función pulmonar, el principal
parámetro evolutivo es el FEV1, conduciendo a una reducción de la capacidad
pulmonar total (TPC). (9)
El eje central del tratamiento del sistema
respiratorio es la fisioterapia respiratoria,
consiguiendo una permeabilización de las vías aéreas tanto superiores
como inferiores, disminuyendo la frecuencia de aparición de síntomas y
complicaciones pulmonares. (17)
Manifestaciones del tracto
gastrointestinal.
Las manifestaciones clínicas gastrointestinales están
relacionadas con el grado de afectación del páncreas fundamentalmente. Los
síntomas más destacados son diarrea (estatorrea), retraso del desarrollo y
desnutrición. (8)
1. Tracto intestinal:
·
Íleo meconial. Entre un 7-10 % de los pacientes con fibrosis
quística presentan íleo meconial de recién nacidos. El íleo meconial puede ser
de las primeras manifestaciones en aparecer en un paciente con fibrosis
quística, aumentando la probabilidad de
padecerlo en un 30 % en aquellos que tengan un hermano con íleo meconial.(8,13)
·
Vólvulo intestinal. Se presenta con más frecuencia en época del
lactante.(8,13)
·
Síndrome de obstrucción
intestinal (SOID O DIOS). El 20% de los pacientes
con fibrosis quística lo presentan. Se produce en edades más avanzadas.(8,13)
·
Prolapso rectal. Estudios reflejan que actualmente los pacientes
apenas presentan prolapso rectal, debido a un diagnostico más precoz y una
mejor nutrición por una dietética y tratamientos más actualizados. En años anteriores un 20 % de pacientes
presentaba prolapso rectal con más frecuencia en lactantes. Puede ser una de
las primeras manifestaciones clínicas de la fibrosis quística, pero no es lo
habitual, por lo que en ausencia de otros síntomas conviene realizar el test
del sudor para descartar la enfermedad. (8,13)
·
Invaginación intestinal. (8,13)
·
Reflujo gastroesofágico. En la producción de este puede estar implicada la
postura de Trendelemburg (prono y supino), que se adopta con frecuencia en la
fisioterapia respiratoria, así como el aumento de la presión abdominal por la
crisis de la tos y la utilización frecuente de broncodilatadores. (8,13)
·
Colonopatia fibrosante. Se da en pacientes que ingieren grandes cantidades
de enzimas.(8,13)
2. Enfermedad pancreática. La insuficiencia pancreática aparece en el 85 %-95% de
los pacientes con fibrosis quística. (1,13)
A nivel exocrino:
·
Malabsorción. La malabsorción de las grasas en la fibrosis
quística origina una disminución de la absorción de las vitaminas liposolubles D,
E, A y K , siendo los niveles más bajos de vitamina E, los más frecuentes.(8,13)
·
Pancreatitis. En pacientes adolescentes o en adultos.(8,13)
A nivel endocrino:
·
Diabetes mellitus. Se da en un 8% de pacientes con fibrosis quística
con más de 10 años de edad. Los pacientes con fibrosis quística presentan un
deterioro progresivo del páncreas, manifestándose con la disminución de la
tolerancia a la glucosa hasta producir una diabetes miellitus. (8,13)
3. Enfermedad hepatobiliar.
·
Enfermedad hepática. Durante un periodo de tiempo, la lesión hepática de
la fibrosis quística no presenta signos clínicos bioquímicos de alteración
hepática, y la fibrosis aumenta hasta producir la atrofia del parénquima
hepático con una cirrosis multilobular. 2-5% de los pacientes con fibrosis
quística presentan alteración hepática grave con ascitis, edema, hematemesis
masivas por hipertensión portal y precisan como opción terapéutica del
trasplante hepático.(8,13)
·
Colelitiasis. Más frecuente en pacientes con fibrosis quística que
en pacientes normales, con una prevalencia de 12% en niños y adultos. Suele ser
asintomática, pero cuando se asocia con cólicos biliares frecuentes se aplica
terapia quirúrgica. (8,13)
Manifestaciones genitourinarias.
1. Masculino. Los pacientes varones presentan anomalías en su
aparato reproductor. Los testículos en bastantes ocasiones son de menor tamaño
o se encuentran una situación anormal (criptorquídea). Los conductos deferentes
o bien no existen: ausencia congénita bilateral de conductos deferentes (ACBCD)
o están atróficos. También presentan ausencia o atrofia del cuerpo y de la cola
de epidídimo. En un importante número de casos existe una atrofia de las
vesículas seminales. (8,13).
2. Femenino. Las mujeres no presentan anomalías en su aparato
reproductor, pero si se observa una pubertad y una menarquía retrasada en unos
2 años. En este hecho pueden influir varios factores como son la malnutrición,
el contenido de grasa y CFTR mrna (expresión de CFTR en hipotálamo que influye
en la regulación de la maduración sexual) y disfunción ovárica. También
presentan con frecuencia alteraciones menstruales como opsomenorreas y amenorreas relacionadas
con el grado de nutrición. (8,13)
3. Fertilidad en la fibrosis quística. Los varones presentan en un 95-98% de los casos
azoospermia obstructiva, por lo que son estériles. En la mujer la fertilidad se
encuentra conservada aunque un poco reducida. La fertilidad de la mujer es igual tanto si hay afectación severa como
moderada. (8,13)
Manifestaciones en las glándulas
sudoríparas.
El sabor salado de la piel del lactante con fibrosis quística
debido al aumento en la concentración de sal en el sudor, puede ser la primera
manifestación de la enfermedad advertida por su familia. Las altas
concentraciones de sal en el sudor pueden producir síndromes clínicos:(8,13)
-
Postración con el calor (heat exhaustion). Se produce una deshidratación hiponatrémica
con hipotensión.
-
Alcalosis hipoclorémica
crónica. Que se produce con mucho más
frecuencia que la anterior y se origina por la deplección salina de una manera
menos abrupta originándose síntomas subagudos de apatía o irritabilidad,
rechazo de la alimentación, vómitos y falta de ganancia ponderal.(8)
Teniendo en cuenta todas las manifestaciones que
pueden aparecer en un paciente con fibrosis quística, vamos a detallar las manifestaciones
clínicas típicas, es decir, las características fenotípicas de la fibrosis
quística que deberán estar presentes una o más de ellas en los criterios
diagnósticos de la fibrosis quística:(6,15)

Figura 1. Características fenotípicas de la fibrosis quística.
Fuente: Gómez de Terreros Sánchez I, Dapena Fernández J,
Ramos Mayo C. Actualización terapéutica en fibrosis quística. Información
terapéutica del Sistema Nacional de Salud. Ministerio de Sanidad y Consumo;
2003. p. 129–44.
EVOLUCIÓN RESPIRATORIA. COMPLICACIONES.
La incidencia de las
complicaciones pulmonares de la fibrosis quística ha ido aumentando a medida
que lo ha hecho su esperanza de vida. (8)
-
Evolución respiratoria. Exacerbaciones pulmonares. La mayoría de los pacientes presentan un deterioro
respiratorio insidioso, caracterizado por exacerbaciones de su infección
pulmonar crónica. Las exacerbaciones respiratorias se acompañan de los
siguientes signos y síntomas: aumento de la tos, cambios en el volumen y en el
aspecto del esputo, aparición de disnea, disminución de la actividad física,
pérdida de peso y apetito, cambios en la auscultación habitual, imágenes
radiológicas nuevas y sobretodo deterioro de la función pulmonar. Su
tratamiento debe ser precoz. (8) Estas exacerbaciones pulmonares se deben a diversos
patógenos: (2)
ü
Bacterias. Haemophilus influenzae y sobre todo Staphylococcus aureus y Pseudomonas
aeruginosa son las bacterias que con más frecuencia colonizan de forma
intermitente y crónica las vías respiratorias de estos pacientes. Los dos
primeros predominan más en los cultivos de esputo desde el nacimiento hasta la
adolescencia, y el tercero se presenta en edades posteriores. (4,6,9,15)
En los últimos años, se han
conseguido aislar otros patógenos oportunistas multiresistentes que aumentan su
incidencia a partir de los 10 años de edad del paciente fibrótico como son Burkholderia cepacia, Alcoligenes
Xyloxidans, Stenotrophomonas maltophilia.
El análisis de esputo deberá realizarse en cada visita y cuando aparecen
exacerbaciones pulmonares. (8,15)
ü
Virus. Que causan aproximadamente
el 40% de las exacerbaciones pulmonares y predisponen a la infección
bacteriana. (2)
ü
Hongos. Los más frecuentes son
Candida albicans y Aspergillus fumigatus. (2,15)
ü
Micobasterias no tuberculosas. Se desconoce aún su impacto en la enfermedad. (2)
-
Complicaciones. Suelen aparecer con más frecuencia a partir de la adolescencia,
en pacientes con enfermedad pulmonar avanzada. (9)
ü
Atelectasia. Presente en un 5-10% de los pacientes, especialmente
en adultos. La causa puede ser por presencia de tapón mucoso intrabronquial o
como complicación de una aspergilosis broncopulmonar alérgica (ABPA).
Importante tratamiento agresivo de fisioterapia, broncodilatadores y
antibióticos. (2,8,9,13)
ü
Neumotórax. Aparece de un 5- 8% de los pacientes, aumentando esta
incidencia con la edad y sobre todo en aquellos pacientes con afección pulmonar moderada-grave. La
causa más frecuente es la rotura de ampollas subpleurales, aunque también puede
deberse a los incrementos de volumen y presión alveolar causados por los
tapones de moco. El tratamiento dependerá del tamaño del neumotórax. (2,8,10,13).
ü
Hemoptisis. Es muy frecuente en la evolución de la hemoptisis leve
(<30ml/día) o expectoración de estrías de sangre en esputo ya que el 60% de
los pacientes adultos la presentan asociados a exacerbaciones pulmonares. En
otras ocasiones, se presentan hemoptisis moderadas (30-150 ml/día) o graves (<250
ml/día), por la presencia de arterias bronquiales dilatadas y tortuosas que
sangran con facilidad, especialmente en el curso de las infecciones
respiratorias. La hemoptisis masiva o grave pone en peligro la vida del
paciente por hipovolemia y disnea.(2,6,8–10,13)
ü
Aspergilosis
broncopulmonar alérgica. (ABPA) Su prevalencia
oscila entre 2-8% siendo más frecuente entre los 10 y 20 años, aun así, es
variable de unos estudios a otros, debido a la dificultad en el diagnóstico por
la similitud que presenta en cuanto a síntomas y signos con la fibrosis quística.
Se produce como resultado de una reacción de hipersensibilidad a A. fumigatus,
hongos que con frecuencia colonizan el árbol bronquial. Sus manifestaciones clínicas
son deterioro clínico y funcional que no responde al tratamiento habitual. Hay
unos criterios diagnósticos basados en el deterioro clínico, respuesta
inmunitaria al hongo y cambios radiológicos y/o funcionales. (2,6,9,10,13)
ü Insuficiencia respiratoria. Es un signo de enfermedad pulmonar grave y se define
como aquel cuadro de hipoxemia y/o hipercapnia con obstrucción grave al flujo
aéreo. Todo ello conduce al desarrollo de cor pulmonale e hipertensión pulmonar
con fallo cardíaco derecho. Los síntomas que sugieren este fracaso son la
presencia de agitación, ansiedad, sudoración, cianosis, aleteo nasal,
respiración paradójica (disnea-taquipnea-bradipnea) y retracción costal.(8,13)
DIAGNÓSTICO.
Se basan en los criterios elaborados en 1998, en el
consenso promovido por la Fundación Americana para la Fibrosis Quística, que
siguen vigentes en la actualidad y que exigen para el diagnóstico de la
fibrosis quística la existencia de:
-
Una o más de las características fenotípicas
detalladas en el apartado de manifestaciones clínicas.
-
Previo diagnóstico de
fibrosis quística en hermano.
-
Cribado neonatal positivo.
Presencia de tripsina inmunoreactiva. en la muestra de sangre de talón. Se
trata de una prueba fácil de realizar, fiable y con alta sensibilidad. Aun así
debemos tener en cuenta que:
ü
Pacientes fibróticos con íleo
meconial pueden tener niveles de TIR normales.
ü
Factores como prematuridad
o raza negra pueden elevar los niveles de TIR en recién nacidos sanos.
ü
Lo mismo puede ocurrir en
portadores de alguna mutación de fibrosis quística.
-
Una anomalía de la
conductancia transmembrana:
ü
Positividad del test del
sudor en 2 o más ocasiones (cloruro>60mEq/l). Test cuantitativo de iontoforesis
con pilocarpina.
ü
Identificación de 2
mutaciones causantes de fibrosis quística.
ü
Demostración de transporte iónico
anómalo en epitelio respiratorio. (1,2,6,10)
TRATAMIENTO DE LA FIBROSIS QUÍSTICA EN
NIÑOS CON RESPECTO A LA AFECCIÓN PULMONAR.
La fibrosis
quística necesita de un tratamiento integral y multidisciplinario, por ser una
enfermedad muy compleja y afectar a varios órganos. El tratamiento se llevará a
cabo en unidades multidisciplinarias organizadas en grupos de trabajo, donde además
se contempla el apoyo psicológico.(2,9)
El objetivo del tratamiento de la afectación pulmonar
deberá enfocarse en la prevención y el enlentecimiento del deterioro pulmonar y
mejora de los síntomas de la obstrucción con broncodilatadores, fisioterapia
respiratoria y agentes mucolíticos. La inflamación y la infección con
antibióticos sistémicos y en algunos casos nebulizadores. Se debe insistir en
un tratamiento enérgico de la primera colonización por P. aeruginosa. El
trasplante pulmonar sería el último procedimiento terapéutico en la enfermedad
pulmonar avanzada. (2)
Tratamiento de fisioterapia.
La fisioterapia será fundamental desde el diagnóstico
de la enfermedad, (3,9,10) incluso si el niño no tiene síntomas aparentes, ya
que como hemos comentado en apartados anteriores, el pulmón al nacer es
completamente sano, pero la progresión de la obstrucción de los bronquios,
infección crónica y aumento de la inflamación, van a condicionar alteraciones
funcionales importantes e irreversibles. (4,18)
La fisioterapia propone un programa personalizado
teniendo en cuenta la edad, estado evolutivo de la enfermedad y capacidades de
cada paciente. En dicho programa se combina la inhaloterapia, las técnicas de
limpieza bronquial, la actividad física, el cuidado muscular y articular y
educación terapéutica.(3)
Para preservar la calidad de vida y permitir la mejor
integración del tratamiento en el proyecto de vida del paciente, los cuidados
apuntan más a una eficacia óptima que máxima. Cada sesión de tratamiento será
diferente adaptándose a una evaluación fisioterapéutica (3,19). Se trata de un tratamiento paliativo. (14)
Cada sesión debe ir de la mano de una evaluación en la
que se realizará una observación y auscultación en busca de ruidos
respiratorios como sibilancias, estertores, crepitantes. También se buscan posibles signos de
distensión (freno espiratorio, reducción de la distensibilidad, polipnea) y se
aprecia la libertad de las vías respiratorias superiores e inferiores. La
finalidad de la evaluación es detectar déficit y asimetrías y orientar los
objetivos terapéuticos. En función de la evaluación, el fisioterapeuta
aumentará la frecuencia y duración de las sesiones (3)
Los objetivos de la fisioterapia en fibrosis quística
serán los siguientes:
-
Facilitar la eliminación
de las secreciones de las vías aéreas.
-
Mejorar la función
pulmonar.
-
Evitar infecciones
broncopulmonares.
-
Mejorar la fuerza y
resistencia de la musculatura, global y específica de los músculos
ventilatorios y mantener un buen estado de las distintas articulaciones de la
caja torácica.
-
Disminuir la sensación de
disnea fomentando una buena tolerancia al esfuerzo.
-
Aumentar la autoconfianza
y disminuir la ansiedad. (8,18)
De esta forma los beneficios que conseguiremos con la
fisioterapia respiratoria serán los siguientes:
-
Reducir los síntomas
respiratorios y las reagudizaciones.
-
Mejorar el estado anímico.
-
Mejorar la tolerancia de
los esfuerzos.
-
Mejorar la calidad de vida
relacionada con la salud.
-
Reducir el número de
ingresos hospitalarios.
-
Reducir los días de
hospitalización.
-
Prolongar la
supervivencia. (8)
El fisioterapeuta debe tener en cuenta la evolución
psicomotriz del niño, si este puede realizar inspiraciones y espiraciones
profundas y si este coopera con las técnicas. Se debe intentar mantener la
atención del niño y evitar la monotonía. (3)
Para facilitar la adherencia al tratamiento la
fisioterapia, debe ser para el niño pequeño como un juego y parte de su vida,
incluyéndola lo más rápido posible a la rutina familiar donde participarán
todos los miembros de la familia (taller de educación terapéutica). Importante
la actitud de los padres frente al tratamiento ya que influenciará en el niño. Será
importante que actuemos por convicción no por obligación. Habitualmente a los
tres años de edad los niños ya son capaces de realizar las técnicas de manera
activa ayudado por un adulto. Existe un gran cambio entre las técnicas
utilizadas en pediatría y las utilizadas a partir de la edad infantil ya que
las técnicas activas provocan unos efectos más positivos que las técnicas
pasivas. (18)
Las técnicas que podemos utilizar en niños con fibrosis
quística son variadas. Estudios apuntan que primero se realicen actividades físicas, ya que supone la llegada de aire a todos los
espacios posibles, de modo que se ventilan el número máximo de bronquios. Debe
recordarse que el principal motor de movilización del moco es el paso del aire.
(20)
También está indicado al principio del
tratamiento aerosolterapia fluidificante
y/o broncodilatadora, para aportar una hidratación al moco y facilitar su
movilización. (3,13,14,21)
Es importante revisar las vías respiratorias
superiores, donde en caso de presencia de moco, se realizará en primer lugar un
lavado nasal, después una aspiración nasal y posteriormente una desobstrucción rinofaríngea retrógrada. (3,14,18)
A continuación se mencionan las principales técnicas
de limpieza de las vías aéreas utilizadas en niños: (22–24,20)
-
Drenaje postural y
percusión. Su uso está limitado
debido a sus efectos secundarios. (13)
-
Vibraciones manuales. Ayuda a despegar las secreciones bronquiales y en los
mecanismos de clarificación bronquial. No hay una demostración solida de
su utilidad. (9,14,18)
-
Ventilación torácica dirigida para expandir una zona especifica del pulmón.(9,14,18)
-
Aumentos del flujo
espiratorio a bajo flujo con el fin de eliminación
de las secreciones que se encuentran a nivel más profundo. (14,18)
-
Aumentos de flujo
espiratorio a alto flujo para eliminación de
secreciones que se sitúan más cerca. (14,18)
-
Tos dirigida. corregir una tos ineficaz es imprescindible para evitar
aumentar la ansiedad y riesgo de broncoespasmo.(9,18)
-
ETGOL. Se utiliza sobretodo
en obstrucciones bronquiales distales.(9,18)
-
EDIC (ejercicios con decúbito inspiratorio controlado). Se
utiliza para tratamiento de atelectasias y neumonías.(18)
-
Drenaje autogenico donde se busca normalizar la resistencia bronquial,
buscar una insuflación y una desinsuflación pulmonar homogéneas y sincrónicas,
optimizar la distribución de las terapias inhaladas y evitar la deformación, la
destrucción y la pérdida de movilidad del aparato respiratorio a corto y largo
plazo. (9,13,18)
-
Ciclo activo de técnicas
respiratorias. Es la unión de varias
técnicas en el orden descrito; ejercicios de respiración
abdómino-diafragmática, ejercicios de expansión torácica y técnicas de
espiración forzada. De esta forma conseguimos una buena limpieza de la vía
aérea. (9,13,18,25)
Estas técnicas han sustituido a la fisioterapia
convencional ya que son mas autónomas, lo que facilita la
independencia y flexibilidad del paciente en el tratamiento aumentando su
eficacia.(26)
Las técnicas de limpieza de la vía aérea se consideran
imprescindibles para la prevención y tratamiento de la fibrosis quística. A la
hora del uso de estas técnicas deberemos tener en cuenta que la mucosidad de
los niños, ya que es diferente a la del adulto, así como el mecanismo
respiratorio, madurez, fragilidad, susceptibilidad a enfermedades, sobre todo
en los niños más pequeños. (27) El objetivo de estas técnicas es aumentar el
aclaramiento mucociliar, facilitar la expectoración del esputo con la esperanza
de optimizar el estado respiratorio y reducir el progreso de la enfermedad
respiratoria y la infección. (4)
Estudios indican que la fuerza muscular periférica,
parámetro de la condición física, puede verse afectado en los niños con
fibrosis quística. La práctica del ejercicio aérobico además de la fisioterapia
respiratoria mejora la aptitud cardiorespiratoria. (28)
La realización de actividad física aporta al paciente
un mantenimiento de la función pulmonar, una menor predisposición a infecciones,
disminución de la ansiedad y mayor capacidad para el desarrollo de las AVD. Debemos
realizar al paciente una prueba de esfuerzo y tener en cuenta la intensidad,
duración y frecuencia de los ejercicios a realizar. Se recomiendan la
realización de ejercicios aeróbicos como natación, atletismo y ciclismos a ser
posible al aire libre. Además del ejercicio físico recomendado al principio de
las técnicas anteriormente descritas, la realización de actividad física según
varios estudios es de 2-3 sesiones semanales
de 35-40 minutos. (18,21)
En cuanto a dispositivos técnicos de ayuda a la
fisioterapia respiratoria:
-
Sistemas de presión
espiratoria positiva continua:(13,18)
ü
Pepmask.
-
Sistemas de presión
espiratoria positiva discontinua u oscilante:
ü
Flutter VRP1.(13,18,29)
ü
Acapella.(18)
ü
RC Cornet.(18)
-
Espirometria incentivada
inspiratoria dirigida.
ü
Sistemas de ventilación a
percusión intrapulmonar(IPV).(18)
ü
Sistemas de percusión
extrapulmonar (Vest)(18)
ANTECEDENTES Y ESTADO ACTUAL DE LA FIBROSIS QUÍSTICA.
Desde 1982 hasta 2002 los avances en el estudio de la
fibrosis quística han contribuido favorablemente en la supervivencia de
pacientes con FQ, permitiéndoles alcanzar en la década de los 90 una edad media
de 25-30 años según países y pasando a integrarse en su asistencia los médicos
y especialistas de adultos. La creación de unidades de FQ ha demostrado ser un
avance en las mejoras de control y seguimiento de los pacientes con FQ, pues
esta enfermedad multisistémica precisa de la existencia de un equipo de
profesionales conducidos por un experto en FQ que aglutine las diferentes
especialidades. (8) Según los datos recogidos en 2006 por fundación Americana de Fibrosis Quística, la
supervivencia de estos pacientes sigue incrementándose hasta una media de 37
años gracias a la creación de más unidades de FQ y nuevos tratamientos. (2,15). Actualmente, un mejor conocimiento de la enfermedad,
la detención neonatal y el tratamiento en centros de referencia y de
competencia a cargo de un equipo multidisciplinario han mejorado la esperanza
de vida de los pacientes donde toma gran protagonismo el fisioterapeuta. El
fisioterapeuta ha ampliado su campo de acción cuya asistencia engloba un
programa personalizado que combina la inhaloterapia, las técnicas de limpieza
bronquial, la actividad física, el cuidado muscular y articular y educación
terapéutica. (3)
REFERENCIAS
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